8 beneficios que tal vez no conocías del aceite de oliva

El aceite de oliva es uno de los alimentos más conocidos y utilizados en las cocinas de todo el mundo. Su sabor suave y el hecho de considerarse sano ha hecho que millones de personas decidan consumirlo.

De todas sus variedades, la más recomendada es el aceite de oliva virgen extra, ya que es más puro y de calidad.

Toma nota de porque deberíamos de tomar aceite de oliva a diario:

Es bueno para la salud cardiovascular

La ingesta diaria de una pequeña cantidad de aceite de oliva virgen extra es un hábito ideal para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Gracias a su alto contenido de ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos poliinsaturados, el aceite de oliva tiene la capacidad de aumentar los niveles de colesterol bueno (HDL), reduciendo la presencia de LDL, también llamado colesterol malo.

También destaca por su importante contenido de vitamina E, cuyo efecto antioxidante protege al organismo contra los efectos negativos de la oxidación del colesterol, que puede obstruir las arterias.

Es bueno para el hígado y la vesícula biliar

Esta variedad de grasas saludables es una gran opción a las dietas que ayudan a desintoxicar el hígado y la vesícula biliar.

Su compuesto antiinflamatorio y su capacidad para aumentar el colesterol bueno ayuda a mantener un equilibrio en las funciones de este órgano vital.

Mejora la salud digestiva

El aceite de oliva también es bueno para mantener la salud de todo el sistema digestivo.

Su alto contenido en nutrientes esenciales y su suave efecto laxante son eficaces contra molestias como la inflamación, la acidez gástrica y el estreñimiento.

Su ingesta mejora la absorción de nutrientes en el intestino y, como poco, estimula la depuración de este órgano.

El aceite de oliva está incluido en la lista de alimentos con cualidades alcalinas, ideales para ajustar el pH de las secreciones del cuerpo y el estómago.

Reduce riesgo de diabetes

El aceite de oliva minimiza el riesgo de diabetes.

Todo indica que sus nutrientes mejoran la resistencia a la insulina y también regulan los niveles de azúcar en la sangre.

Reduce la inflamación

Sus ácidos grasos son una potente acción antiinflamatoria que reduce los síntomas de enfermedades que afectan a los músculos y las articulaciones.

De hecho, sus efectos calmantes se compararon con los efectos del popular ibuprofeno.

Evita accidentes cerebrovasculares

Por ser tan saludable para el sistema cardiovascular y para la circulación sanguínea, el aceite de oliva también reduce el riesgo de accidentes cerebrovasculares. Esto es debido a que previene la formación de coágulos de sangre, previniendo el sangrado.

Es antibacterial

El consumo de aceite de oliva crudo contribuye a la eliminación de la infección causada por Helicobacter pylori, un patógeno que está presente en el estómago y cuya activación conduce a las úlceras de estómago, dolores de estómago y las infecciones.

Ayuda a prevenir la osteoporosis

El aceite de oliva se debe también considerar un gran aliado de la salud de la mujer durante la menopausia o quienes tienen factores de riesgo para osteoporosis.

Mejora la absorción de calcio, magnesio y zinc, tres minerales esenciales para mantener la densidad ósea.

También participa en la absorción adecuada de grasas micronutrientes solubles como vitaminas A y D.