Atención a este estudio: Dar maní a su bebe podría evitar que sea alérgico

La alergia al maní es, probablemente, la alergia más común que experimentan las personas en todo el mundo.

Las alergias a los manís ser simplemente un inconveniente hasta una condición que amenaza la vida, por lo que muchas escuelas y otros espacios públicos no permiten manís en sus locales.

Afortunadamente, la nueva investigación ha demostrado una forma relativamente sencilla de reducir la cantidad de alergias a los manís, y la respuesta probablemente no te la esperas. Pero primero, vamos a aprender más acerca de alergias a los manís en general.

¿Cómo funciona una alergia al maní?

Las alergias a los manís generalmente se desarrollan durante la infancia y por lo general duran para toda la vida (aunque algunos estudios indican que alrededor del 20% de las personas con alergia al maní crecen sin ella).

Las personas con alergias a los manís pueden experimentar reacciones con la más mínima exposición a los productos de maní, incluyendo el contacto físico, como frotar o tocar, aunque éstos generalmente causan reacciones leves.

Sin embargo las reacciones más graves pueden ocurrir si el residuo de maní entra en contacto con una de las personas alérgicas en los ojos, la nariz o la boca.

¿Cómo prevenir la alergia al maní alimentando a tu niño con maní?

La alergia al maní no es una condición para ser tomada a la ligera, y dos estudios recientes llevados a cabo por el Colegio del Rey en Londres encontró que la respuesta a la prevención de alergias a los manís puede ser exponer a los niños a los manís a una edad muy joven.

Durante el estudio, los investigadores dividieron un grupo de niños que estaban en riesgo de desarrollar una alergia al maní en dos grupos: uno que consumiría productos de maní dentro de sus primeros 11 meses de vida, y uno que evitaría los productos de maní dentro de sus primeros 11 meses.

Para el final del estudio, los investigadores encontraron que sólo el 1% de los niños que habían consumido los productos de maní desarrollaron una alergia, en comparación con el 20% de los niños que evitaron los productos de maní.

Los investigadores creen que mediante la exposición de los recién nacidos a los productos de maní dentro del primer año de su vida, su sistema inmunológico se acostumbra a él y les impide desarrollar una alergia más adelante.

Dado que los bebés recién nacidos no pueden comer manís fácilmente por sí mismos, el producto de maní más utilizado fue la mantequilla de maní, un aperitivo suave, con un sabor a maní que es fácilmente digerida por los bebés.

Recuerda que este es un nuevo estudio y sólo se llevó a cabo en los bebés que no habían padecido una alergia al maní.

Si tu hijo ya ha desarrollado una alergia al maní NO debes alimentarlos con productos de maní, bajo ninguna circunstancia, esto es simplemente una medida preventiva que los padres pueden tomar, no una cura.