Cenas para dormir y descansar mejor

La cena es para muchos el tiempo para descansar después de un día agotador y de compartir algún tiempo con la familia. Generalmente esto provoca comer más de lo que se debería de cenar de normal.

Sin embargo, la cena es una comida que deberíamos analizar si tenemos dificultad para dormir o si te despiertas cansado por la mañana.

En este artículo te explicamos la importancia de cenar más ligero y no demasiado tarde, dándote algunas sugerencias de menús saludables.

“Cena de plebeyos”

Hay un dicho que es: “desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un plebeyo“. Este es el ritmo que nuestro cuerpo debe de seguir, adaptado al ritmo de vida que llevamos.

Por la mañana necesitamos desayunar fuerte para poder obtener energía para todo el día, mientras que por la noche sólo tenemos que irnos a dormir.

El problema es que lo hacemos al revés. La mayoría de la gente casi no come por la mañana, por falta de tiempo o por hábito, algo que puede desgastar mucho el cuerpo, causando cansancio y estados de estrés.

El estresante ritmo de trabajo también evita que muchas personas puedan relajarse hasta la tarde o noche.

Es importante destacar que nuestro cuerpo no utilizará la energía que recibe la mayoría de los alimentos que ingerimos por la noche. En cambio, estos se convierten en grasa, perjudicando el funcionamiento del hígado, un órgano que se regenera durante las primeras horas de la mañana, siempre y cuando no tengas que trabajar el proceso digestivo.

Si el hígado se sobrecarga por el esfuerzo, también afecta nuestro descanso y en consecuencia, nuestro nivel de energía es menor, así que empieza a cambiar tus hábitos y disfruta de estas ligeras y nutritivas cenas:

Tortilla de tomate y aguacate, ensalada y verdura

La lechuga es un alimento rico en agua y fibra que no todas las personas pueden digerir bien. Por lo tanto, si queremos comer verduras crudas por la noche, una opción es evitar la lechuga y elegir, por ejemplo, el tomate, que es rico en antioxidantes.

Además, si le añades un delicioso aguacate, conseguimos un nivel nutricional de ensalada muy completo.

A su vez, el huevo proporciona la proteína, aparte de ser un alimento muy nutritivo y fácil de digerir.

Gazpacho y pescado en el horno

Otra forma de comer verduras crudas sin entorpecer la digestión es en forma de gazpachos, las famosas sopas frías. Podemos utilizar la batidora para obtener una crema fría que nos sacie el hambre.

En este caso, podemos combinarla con cualquier pescado al horno o a la plancha, dos formas de cocinar de forma saludable y ligera.

Verduras y setas

Si deseas una cena incluso más ligera, puedes optar por las setas, que es una excelente fuente de proteína vegetal, además de ser un alimento muy natural.

Podemos prepararlo en forma de revueltos, con otras verduras como cebolla, zanahoria, puerro o calabacín y sazonar con ajo, perejil y pimientos.

Gelatina de manzana y sopa de cebolla

Cuando te sientas cansado o bajo de defensas, puedes optar por un reconfortante caldo de vegetales a base de sopa de cebolla.

Una opción que también es muy sana. La gelatina de manzana, es un postre muy digestivo que puedes combinar con un puñado de frutos secos.

Puré de verduras

La crema de verduras es ideal para tomar por la noche, ya que nos permite llenar el estómago al mismo tiempo que nos ofrece una gran cantidad de vitaminas, minerales y fibra.