Coloque un cubo de hielo en el cuello durante 30 segundos y descubre que le pasa a su cuerpo!!

La colocación de un cubito de hielo en su cuello en una zona específica puede ayudar a tratar una variedad de enfermedades.

Se supone que hay que colocar el cubo de hielo entre los tendones del cuello, específicamente en la nuca, donde hay un agujero que conecta la cabeza y el cuello. 

Este es un punto de presión en la base del cráneo, que, en la acupuntura china, se conoce como Feng Fu, o Refugio del Viento.

Es necesario que se recueste sobre su estómago y coloque el cubo de hielo uno en el punto de Feng Fu (el espacio en la parte posterior de la cabeza) y mantenerlo durante veinte minutos.

 El cubo de hielo se puede cubrir con una venda o un pañuelo para que no tenga que sostenerlo.

Trate de hacer esto dos veces al día, por la mañana y antes de irse a la cama.

Beneficios del Feng Fu

La primera vez que intente esto puede sentir un frio desagradable, pero después de unos treinta segundos se acostumbrará a él. 

Durante los primeros días puede experimentar una sensación de ligera euforia. Esto es debido a la liberación de endorfinas de su cuerpo causado por la temperatura fría del cubo de hielo. Este método también se ha utilizado como un tratamiento para la depresión .

La colocación de los cubitos de hielo en la parte posterior de su cuello va a mejorar el sueño, se encontrara constantemente en un buen estado de ánimo y tendrá mucha energía.

Poner hielo en este punto en su cuello también ayudará con enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Esto se debe a que la temperatura fría abre las vías de su cuerpo.

También puede ayudar con una  variedad de otros problemas de salud tales como enfermedades neurológicas con cambios degenerativos de la columna vertebral, enfermedad gastrointestinal aguda y enfermedades de transmisión sexual, trastornos de la glándula tiroides, artritis, hipertensión e hipotensión, el asma, la obesidad y la desnutrición, la celulitis (especialmente en la prevención y fase inicial), trastornos del ciclo menstrual y endocrino, infertilidad, trastornos psico-emocionales, estrés, fatiga crónica, depresión e insomnio.