Como mantener la garganta saludable con estos 6 fáciles trucos

Rara vez le damos importancia a la garganta si no es que empieza a dolernos o a sentirla seca. Sobre todo cuando sentimos dolor cada vez que tragamos, y  corremos en busca de algo para tomar que ayude a que vuelva a la normalidad.

Durante la temporada de gripe y resfriados, la mayoría de nosotros intentamos mantener los gérmenes tan lejos como sea posible para no enfermar. Fortalecemos nuestro sistema inmunológico, nos vacunamos contra la gripe y nos lavamos las manos con más frecuencia.

Pero no se puede ser parte de la raza humana y no entrar en contacto con todo tipo de gérmenes y personas que están enfermas, por eso practicar buenos hábitos de salud es la mejor manera de evitar enfermar.

6 maneras de mantener su garganta saludable.

La garganta es una estructura perfectamente ajustada de tejidos, nervios, glándulas y vasos sanguíneos. El uso excesivo de algunos de los órganos y tejidos delicados de la garganta puede conllevar problemas o incluso daño en los órganos y tejidos.

Aprender a cuidar la garganta es fácil, y en la mayoría de los casos los beneficios del esfuerzo valen la pena.

Aquí tiene seis formas para mantener saludable la garganta:

  1. Proteja la garganta de temperaturas bajas.

Adquiera el hábito de usar una bufanda alrededor del cuello para mantener el área de la garganta caliente. ¿Sabe que el cuello es una de las fuentes más olvidadas de la pérdida de calor? Entre un 40 y un 50% de nuestro calor corporal se puede perder por la superficie de la cabeza y el cuello. Los cambios de temperatura extrema deben evitarse cuando sea posible.

  1. Evite compartir utensilios de comida.

No beba del mismo vaso, taza o botella de otra persona, ya que puede estar en riesgo de una contaminación cruzada. Lo mismo ocurre con compartir utensilios de cocina e incluso las servilletas.

  1. Limpie su cepillo de dientes.

Una fuente de infecciones quela mayoría de las personas pasan por alto, es el cepillo de dientes. El cepillo de dientes es una fuente potencial de problemas de garganta y de boca. Cada mañana, antes de cepillarse los dientes, meta su cepillo de dientes en un vaso de agua caliente con sal (una cucharadita es suficiente). Esto ayudará a desinfectar el cepillo de dientes y a mantenerlo limpio.

  1. Haga gárgaras con sal.

Cada noche haga gárgaras con una mezcla de agua tibia y una pizca de sal. Durante la temporada de resfriados y gripe este hábito le ayudará a desinfectar la boca y la garganta. Este es un antiguo remedio.

Si le empieza a doler la garganta, el agua salada le aliviará de manera rápida.

Consejo adicional: El agua salada también se puede utilizar para despejar la nariz tapada. Sólo tiene que oler ligeramente la mezcla con cada una de las fosas nasales, y al instante respirará mejor.

  1. Utilice la miel y jengibre para proteger su garganta.

Una de las mejores maneras de proteger la garganta es con un jugo de jengibre y miel. Después de cepillarse bien los dientes, exprima un poco de zumo de jengibre fresco (de 3 a 4 ml) con 5 ml de miel, y tendrá protegida la garganta durante todo el día.

Se puede hacer su propio zumo de jengibre hirviendo 2 o 3 rodajas de jengibre fresco y después  dejarlo enfriar un poco.

También se puede utilizar cúrcuma. Basta con poner 5 gramos de cúrcuma en polvo en media taza de agua caliente con una pizca de sal. Beba esto todas las noches durante la temporada de resfriados y gripe para proteger la garganta.

Otro consejo para aliviar el dolor de garganta es hacer gárgaras con agua tibia y pimienta cayena.

  1. Calentamientos vocales para profesionales y maestros.

Los calentamientos vocales diarios son una necesidad para los cantantes, oradores, médicos, actores y similares. Sin embargo, no sirve cualquier calentamiento. De hecho, algunos ejercicios de calentamiento pueden hacer más daño a la garganta que beneficiarla.

Tonos lentos y zumbidos suaves son excelentes ejercicios de calentamiento. Sienta las vibraciones a través de la máscara área. Para mantener los labios sueltos y relajados, incluya el zumbido (haga el mismo sonido con los labios de la misma manera que lo haría en el vientre de un bebé para hacerle reír).

Suspire ligeramente un suave “ahhhh”, sintiéndose completamente relajado. Incluso el bostezo es un excelente calentamiento para la voz.