Cómo sabe nuestro cuerpo cuándo quemar grasas ?

Cuando tuvieses hambre vendría muy bien que tuvieses una botella de algo llamado leptina, porque si te la tomases te desaparecería el hambre por arte de magia.  Aunque mas bien habría que decir que por arte de ciencia, porque la leptina es una hormona que se encarga de decirle a tu cerebro “Basta! ya no tengo más hambre”. En resumidas cuentas: si tuvieses en tu poder un poco de leptina natural, podrías hackear tu propio cuerpo y engañar a tu cerebro haciéndole suprimir las ansias de comer, las directas causantes de que tú tengas hambre, y con los excesos vengan las grasas indeseadas.

La leptina se encarga de activar cerebralmente la función de quemar grasas  de la que dispone el cuerpo, para transformarlas después en energía. Porque como seguramente sabrás ya, nuestro cuerpo cuando necesita combustible -y no lo tiene- lo coge automáticamente de las grasas. El problema es que hasta ahora los mecanismos sobre como se libera y viaja la grasa mediante la hormona leptina, han sido muy espesos en cuánto a resultados de investigación.

Pero ahora se sabe que hay personas obesas, gente gorda a las que les cueste muchísimo adelgazar, y a pesar de haberlo intentando numerosas veces -y sí, quizás haber adelgazado un par de kilos-, siguen en el fondo actualmente siendo personas con sobrepeso, no habiendo cumplido jamás sus verdaderos objetivos y deseos físicos. Esas personas que tienen problemas de verse en su peso ideal, sean quizás en realidad victimas de si mismas, enfermos sin culpa pues son resistentes a la hormona leptina – algo similar a lo que pasa con la hormona de la tiroides, también causante de la imposibilidad de perder peso.

La leptina fue descubierta hace 20 años, es producida por células grasas o adipocitos, en niveles proporcionales a la masa grasa corporal de una persona. Es algo así como un termoestato de la grasa, ayudando a mantener la grasa corporal dentro de un rango pequeño. Esta hormona viaja a través de la sangre y actúa directamente sobre el cerebro, logrando causar en nuestro órgano pensante una sensación de saciedad.

Lo interesante es que cuando se dobla la dosis de leptina, esta logra también sobre el cerebro obligar a que este imparta una orden al cuerpo para quemar células grasas, generando también energía, mientras se quema la grasa que interesa a quienes desean adelgazar.

La historia resulta fascinante ¿verdad?, que sustancias dentro de nuestro cuerpo sean capaces de generar tales interacciones dentro de nuestro organismo. Lamentablemente, no es posble comprar leptina en botellas, y tomarla mediante un gotero para cuando queramos evitar comer, a la vez que hacer también desaparecer nuestras ansias por hacerlo. Desde luego sería el quemagrasas perfecto, y verdadera dieta milagrosa.