Cómo usar Aceites Esenciales para Estimular los 7 Chakras

Seguramente hayas escuchado muchas veces la palabra “chakra”, pero… ¿Qué son los chakras realmente? Para que nos entendamos con facilidad, digamos que son los centros de energía en nuestro cuerpo, los que permiten que esta fluya libremente (o no) por dentro nuestra. Lo que nos interesa es que estos estén activos y fluyan correctamente para estar así energetizados y balanceados por dentro. Mente y cuerpo.

Chakra Raíz 

El primer chakra es conocido como muladhara y está asociado con el color rojo. Su raíz está en nuestra raíz, en nuestra espina, la que nos sujeta al igual que una planta.

El chakra muladhara se relaciona con la supervivencia y tu confort, cómo te sientes “en este momento” en la vida. Es muy importante. Gobierna tu seguridad y tu sensación de estabilidad. Necesitas activarlo.

Para ello utiliza estos aceites esenciales sobre tu piel, y huélelos:

  • Aceite esencial de Albahaca
  • Aceite esencial de madera de Cedro
  • Aceite esencial de Cilantro
  • Patchouli
  • O una mezcla entre cualquiera de ellos

Chakra Sacro

El segundo es el chakra svadhisthana y es el asociado con el color naranja. Se encuentra debajo de tu tripa, justo debajo del ombligo. Y es el chakra de la sexualidad y el chakra de la creatividad. Muy importante también para las almas inquietas y aventureras.

Para activar el Chakra del Sexo (y la creatividad) usa:

  • Aceite de canela
  • Aceite de mandarina
  • Aceite esencial de naranja

Atención: Para activar este chakra, al estar debajo del ombligo vamos a querer aplicar el aceite o aceites en dicha zona.

 

Chakra Plexo Solar

Este es el tercero, llamado manipura y conocido por ser de color amarillo, que menos que merecer este color llamándose solar. Es el chakra de la autoestima, el chakra importante para las personas sensibles y las almas empáticas.

Para activar el tercer chakra emplea:

  • Aceite esencial de cilantro
  • Extracto de jengibre
  • Aceite de pomelo

Hazlo sobre la zona del estómago, y también procura añadir a tu dieta común las siguientes especias: clavos, cilantro y jengibre fresco. También es recomendado optar por hacer té de jengibre natural y beber uno por las mañanas.

 

Chakra del Corazón

No hace falta hablar sobre la importancia de este chakra, el de nuestro órgano rey. Para estimular el cuarto chakra necesitarás:

  • Aceite de eucalipto
  • Melaleuca
  • Aceite de menta
  • Ylang Ylang

Aplica mínimo 2 gotas de aceites esenciales directamente sobre la zona de tu corazón.

 

Chakra de la Garganta 

El quinto chakra es de color azul, y es el de la garganta. Para estimularlo deberás aplicar el aceite sobre el área de la garganta. Los beneficios de activar este centro de energía se traducirán en que lograrás comunicar y expresar mejor tus sentimientos, haciéndote abrir más socialmente y con ello automáticamente mejorar tu vida, llenándola de más amistades y más vivencias que hasta ahora no te atrevías a experimentar por miedos.

Usa:

  • Aceite esencial de lavanda (en el cuello)
  • Extracto de aceite de Abedul (en el cuello)
  • Aceite de orégano (usando este aceite que las 2 gotas caigan en la lengua)

 

El Tercer Ojo

El famoso tercer ojo, este si lo habrás escuchado mil veces. Es el “de la mente”, el que te la abrirá. Si logras aprender a meditar lograrás tener siempre el tercer ojo activado. Para ayudarte utiliza:

  • Lemongrass
  • Aceite de Lavanda
  • Aceite de Sándalo
  • Utiliza Incienso

Inhala el aroma de las fragancias, coloca las 2 gotas reglamentarias sobre la zona del tercer ojo (encima del entrecejo). Con suertes lograrás estimular la glándula pineal.

 

Chakra Corona

El séptimo y último chakra se localiza encima de la cabeza, donde se colocaría tu corona de reina o rey. Actúa como la acumulación central de todos los chakras, representados en este caso por el color violeta o el blanco. Es el chakra de tu vida, el de tu propósito en esta vida y paso por la tierra. Se estimula con:

  • Aceite de camomila
  • Aceite de lavanda
  • Aceite de romero

Y frota un dedo de incienso sobre tu cabeza, esparciéndolo bien. Es lo que hacen los monjes en los templos budistas.