¿Cree que esta limpiando bien sus pies? Preste mucha atención a continuación…

Los talones agrietados, resecos pueden ser un problema bastante desagradable y doloroso para aquellas personas que los tienen, e incluso pueden convertirse en una enfermedad si no se les da atención. Como consecuencia de las condiciones climáticas extremas y de la negligencia de las personas, este problema puede perdurar durante mucho tiempo.

La gravedad de este problema puede prolongarse, y pasar de tener unos pies hermosos a tener talones ásperos, y como resultado la persona será incapaz de utilizar zapatos y sobretodo tendrá un gran problema al caminar. La mayoría de las personas que descuidan sus pies, son demasiado despreocupados como para recordar que deben cuidar de sus pies; este descuido produce muchos problemas con el paso del tiempo, algunos incluso llegan a ser severos.

Para cuidar de tus pies, es necesario que les des nutrición e hidratación, y que mantengas una dieta equilibrada. Las personas que se enfrentarán a talones resecos y piel muerta y gruesa presentan síntomas como inflamación, enrojecimiento, picazón y descamación de la piel; esto se debe a la falta de ácidos grasos Omega-3, hierro, calcio, zinc y vitamina E en el cuerpo, es por ello que lo más recomendable es seguir una dieta rica en estos elementos, de esta manera podrás disminuir el riesgo de padecer del problema de pies agrietados.

En la actualidad, es posible tratar los talones callosos de una manera totalmente natural, utilizando sólo 1 ingrediente, bicarbonato de sodio, el cual posee potentes propiedades antisépticas, que tratan las infecciones en los pies, y reduce la dureza del agua, creando así el ambiente ideal para mojar los pies.

El bicarbonato de sodio sirve para tratar de forma eficaz distintos problemas de piel, además es bastante económico, por lo que es posible utilizarlo de manera regular con el fin de proporcionar suavidad a los pies y eliminar la piel seca y agrietada.

Para este remedio necesitarás lo siguiente:

  • 3 cucharadas de bicarbonato de sodio.
  • 135oz o 4 litros de agua.

Preparación:
Agrega el bicarbonato de sodio en un poco de agua caliente y espera hasta que se disuelva; luego remoja los pies en la solución por unos 20 minutos. Después, cuando notes que tus pies se han ablandado lo suficiente, exfólialos utilizando una piedra pómez; una vez termines de exfoliarlos enjuágalos con agua tibia y sécalos bien.

Al terminar debes aplicar una crema nutritiva, vaselina o una crema casera para los pies y ponerte calcetines de algodón; es por esto que lo más recomendado es realizar este procedimiento justo a la hora de acostarte, con el fin de dejar que la crema actué sobre la piel de tus pies y los hidrate profundamente.

Después del primer tratamiento comenzarás a notar los resultados, te aconsejamos hacerlo diariamente durante toda una semana para conseguir resultados óptimos; luego, haz una pausa de 1 día y repite el proceso de nuevo por otra semana.

Repita este tratamiento al menos 3 veces, y tus pies quedarán muy lisos y suaves.