Limpiar el hígado nunca había sido tan fácil

El hígado es el órgano responsable principalmente, en asimilar todas las vitaminas y proteínas de los alimentos y medicamentos que ingerimos. Así como muchas otras funciones importantes también, como la producción de suficiente bilis. Para poder disolver todas las grasas y desechos tóxicos. Así que limpiar el hígado temporalmente con algunos remedios caseros no está demás para optimizar su funcionamiento.

Son innumerables las funciones que debe cumplir el hígado para garantizar la salud incluso de todos los demás órganos en nuestro cuerpo. Un desequilibrio que se presente en este órgano simplemente atentara en un futuro con nuestra vida.

Importancia de limpiar el hígado con hierbas medicinales

Lo bueno de consumir o incluir plantas medicinales en estos tratamientos para limpiar el hígado, es que son una alternativa económica a nuestros bolsillos. Y además son muy accesibles a la hora de conseguir los productos.

Las hierbas aportan muchas propiedades medicinales, ya que su mayor fuente de proteínas, vitaminas y aminoácidos que combaten las toxinas o radicales libres. Se encuentran mayormente en sus hojas, tallos, flores y en unas que otras de sus raíces.

A continuación te enseñaremos como puedes utilizar algunas de ellas en infusiones. Las cuales, recomendamos que sean ingeridas preferiblemente en ayunas o después de cada comida. Para acentuar aun mas sus efectos y contribuyan con la digestión de los alimentos.

Infusión con alcachofa

Para preparar esta infusión vierte en una ollita una taza de agua con unas cuantas hojas de alcachofa. Deja que hierva por lo menos unos 10 minutos. Luego retira del fuego y deja se atempere un poco para que puedas tomarla.

Si lo deseas endulza con algún edulcorante natural para no reducir su efecto desintoxicante. La alcachofa se caracteriza por contener algunos componentes que actúan para limpiar el hígado. Y mantenerlo protegido ante enfermedades dañinas producidas por el mismo.

Infusión de diente de león con cáscaras de manzana

Necesitaras unas hojas de diente de león más las cáscaras de una manzana previamente bien lavada y palada. La idea es poner todo a hervir en una taza de agua por unos 5 minutos o un poco más.

Infusión de té verde

El té verde se le conoce como un antioxidante efectivo para la quema de grasas y toxinas de varios órganos. Sin quedarse atrás el órgano principal, el hígado. Se recomienda beber al menos 2 tazas de este té al día.

Algo debes saber es que no puedes abusar del consumo de estas infusiones. Ya que su alto contenido en algunos aminoácidos puede también causar algunas irritaciones. Puedes realizar este tratamiento depurativo por una semana, y descansar al menos por un mes.

Consume alimentos ricos en fibra y vitamina C

Los alimentos con estas cualidades nutritivas ayudan a limpiar el hígado. Ya que contienen aminoácidos o ácidos grasos que ayudan a “barrer” todas esas bacterias o sustancias toxicas que dañan el hígado. Entre estos se encuentran las frutas cítricas, como el limón, las fresas, las naranjas, mandarinas, toronjas, entre otras.

Sin olvidar los vegetales, en especial los vegetales de hojas verdes, como la espinaca, el coliflor, el perejil, etc. Los cereales de origen integral como la avena o la linaza. Los frutos secos, como las pasas, las ciruelas, almendras, nueces, almendras o frutas deshidratas.

Añade el ejercicio como un tratamiento adicional

Por último y no menos importante, acompaña estos tratamientos con una buena dosis de ejercicios en tus rutinas diarias. Seguro te preguntaras ¿pero como el ejercicios ayuda a limpiar el hígado internamente? Pues resulta que mantener tu cuerpo activo ayuda a la aceleración del metabolismo. Porque de esta forma tu organismo puede asimilar mejor los alimentos y se refuerza el sistema inmunitario.

Creando una especie de barrera protectora en los órganos, en especial el hígado. Y así no tenga que lidiar con algunas enfermedades de origen hepático que intervengan con  su funcionamiento.

Sencillamente, limpiar el hígado no es una tarea fácil de hacer. Requiere de constancia, algunos sacrificios y sobre todo, estar consciente que se trata de salud. Debes tener constancia en el tratamiento que decidas aplicar para ver resultados a corto plazo. Hacer algunos sacrificios para limitar el consumo excesivo de comidas ricas en grasas y azúcar. Y descartar malos hábitos: como fumar o beber demasiado alcohol.