Los 5 hábitos de toda persona saludable

Es  bastante probable por lo menos conocer a una persona que no se enferman con cotidianidad, esa que siempre anda encarando la vida con una sonrisa y cargada de energía desbordante, y es  puro optimismo, es entonces cuando llega la pregunta clave ¿Cuál es su secreto para llevar una vida tan saludable? ¿Tendrá la psicología clínica algo que ver?

Costumbres que sigue toda persona con una vida saludable

La realidad es que no se trata de una receta, formula o secreto sumarial, sino sencillamente de enfocar la vida lo más simple y natural posible. Claro está, que esto, supone un pequeño esfuerzo diario que no siempre es sencillo cumplir, ya que se crea o no el ritmo acelerado de las rutinas, adicional a todas las metas a los que se desee llegar, hace que se vaya perdiendo paulatinamente lo saludable, siendo aquí cuando la psicología clínica juega sin duda un papel fundamental.

Hábitos para ser una persona saludable

1.      Alimentación sana y equilibrada

Suena cliché,  pero la verdad es que muy pocos la cumplen: sea  por falta de tiempo o porque suelen ser más apetecibles el tipo de comidas menos sanas, sin dejar de mencionar las comidas industriales, hamburguesas, grasas, bebidas azucaradas y pare de contar, que aunque apetitosas a la larga resultan altamente perjudiciales.

No se debe dejar nunca de elevar las  dosis de verduras y frutas, tomar al menos dos litros de agua diarios, e incluir infusiones, jugos naturales, carnes magras, cereales, fibras y fruto secos,  para ir poco a poco cómo adaptándose al consumo de este tipo de alimentos y colaborar con la salud.

2.      Un poco de actividad física

Para ser una persona saludable, no es indispensable inscribirse en un gimnasio, ni tampoco correr una maratón. Es suficiente con moverse y evitar el sedentarismo. El cuerpo humano está diseñado para moverse constantemente, por lo que sería idóneo salir al menos media hora a caminar todos los días.

Andar a pie, subir las escaleras, pasear en bicicleta e incluso bailar, tiene enormes beneficios; únicamente se requiere ser constante y dedicar algo de tiempo a mover los músculos y hacer bombear el corazón.

3.      Cuidar de la salud

Parece obvio, pero aunque sorprenda, también se olvida de algo tan elemental como hacerse una revisión o chequeo anual. Es importante cuidar la tensión, colesterol, cepillarte los dientes, utilizar un calzado correcto y, cómo no, dejar el mal hábito de fumar, así como de excederse con el alcohol.

Otro dato que merece la pena obedecer es el no auto medicarse. En caso de dolores o presentar algún síntoma, la recomendación es acudir a un especialista en lugar de recetarse lo que se cree que se necesita.

4.      No descuidar la salud emocional

En ocasiones, ser feliz es complicado; la  ansiedad, el estrés, las preocupaciones diarias y esos muros suelen aparecer una que otra vez, lentamente van restando salud. No se trata sólo de la parte emocional – que también es importante – sino de repercusiones más serias como dolores de cabeza, estomacales, problemas cardiacos e incluso el colon irritable.

El aprender a manejarlos, depende en gran medida de establecer prioridades y convencerse a sí mismo de que se merece ser feliz. La persona realmente saludable aparta su estrés para respirar hondo con tranquilidad. Muchas veces esto no suele ser efectivo, por lo que debemos considerar ayuda de un profesional, dando paso a la psicología clínica.

5. Disfrutar del círculo social

Es indispensable recordar el disfrutar al máximo con los suyos, ser feliz con la pareja,  y todo el que forme parte de la vida. No hay nada mejor para la salud emocional que rodearse de amistades y familia, asimismo vivir el momento pues la auténtica felicidad está en el presente