Papada: Tres remedios milagrosos que no conocías

La papada desfigura nuestra cara, siendo muy difícil eliminarla por completo sin tener que recurrir a la cirugía estética.

Pero, ¿Cómo podemos combatir la papada?

Para eliminar la papada, debemos actuar de dos maneras simultáneamente:

Promoviendo la eliminación de toxinas (grasa, líquidos, etc….) que se acumulan debajo de la barbilla y mejorando la hidratación de la piel, para promover su elasticidad y firmeza, evitando así la flacidez.

A continuación te ofrecemos 3 trucos milagrosos para reducir la papada.

Máscara de arcilla y yogur

La  arcilla es un ingrediente esencial para la salud y la belleza, ya que tiene la capacidad de absorber las toxinas a través de los poros de la piel, proporcionando una gran cantidad de minerales.

Por lo tanto, mejora la apariencia de la piel, así como su flexibilidad y fuerza.

Por lo tanto, la arcilla es un excelente remedio para combatir la papada, ya que nos permite eliminar las sustancias que se acumulan en esta zona y nos ayuda a que la piel se vuelva menos flácida.

Cuando mezclamos la arcilla con el agua, el resultado es una cataplasma que debemos dejar secar. Por esta razón, en esta receta, proponemos mezclar la arcilla con el yogur, para aumentar la humedad, mientras que la arcilla va actuando.

Mezcla el polvo de arcilla verde con yogur para hacer una pasta bastante gruesa, que podamos  colocar en la zona de la papada, pero no hasta el punto de que esta empiece a gotear.

Vamos a aplicar y dejar actuar durante 15 a 20 minutos.

A continuación, retiramos con agua.

Repetimos una vez o dos veces a la semana.

Aceite de germen de trigo y limón

Para dar elasticidad a la piel y evitar la flacidez, es muy importante elegir una buena crema hidratante.

El aceite vegetal es excelente para la piel, gracias a su contenido de vitamina del grupo B y minerales. También es rico en vitamina E y cuenta con potentes propiedades antioxidantes que previenen el envejecimiento.

Otro ingrediente clave para reducir la papada es el limón, que se puede utilizar en forma de zumo fresco o aceite esencial.

El limón estimula la circulación, ayuda a disolver la grasa, mejora la eliminación de líquidos y tonifica la piel, por lo que es el complemento perfecto.

Ejercitar la lengua

Si te pones de perfil y te miras en un espejo, verás que sacando tu lengua hacia fuera, la papada disminuye sorprendente.

Esto nos da una pista de cómo influir en la tensión que se acumula en la base de la lengua y que tiene que ver con la flacidez de la piel del cuello.

Por esta razón, podemos hacer este curioso ejercicio dos o tres veces al día, al mismo tiempo que podemos hacer cualquier otra actividad, como ver la televisión, leer o trabajar en el ordenador.

Con la mandíbula relajada, sacamos la lengua lo más que podamos, sin hacernos daño. Tenemos que tener en cuenta que la base está en estirar la lengua.

Vamos a introducir la lengua en la boca, nos relajamos, inhalamos y repetimos el ejercicio, como unas 15 veces seguidas.