Como tener unos dientes blancos y brillantes

Los dientes tienen tendencia a tornarse amarillos por diversas razones, entre estas está el envejecimiento, el hábito del tabaco, el beber café y otras bebidas oscuras, y muchas otras más.

Por lo que no debes avergonzarte si tus dientes están amarillentos, además que existen diversas recetas a base de ingredientes naturales con los cuales podrás blanquearlos desde la comodidad de tu casa, sin necesidad de gastar mucho dinero y sin usar productos que tienen ingredientes químicos que a la larga terminan por arruinar tu dentadura.

Si no realizas ninguno de los hábitos como fumar, beber café y bebidas oscuras o no estás mayor, pero igualmente tus dientes se han tornado amarillentos, debes saber que también están de por medio factores hereditarios, y además de que diversos estudios científicos han probado que la pasta dentífrica de uso y venta comercial contiene ingredientes que terminan por arruinar la dentadura.

Igualmente ciertos hábitos realizados de mala manera en el cepillado diarios de tus dientes terminan por dañar el esmalte de tu dentadura, la cual es su capa de protección a factores externos. Pero no te preocupes, sigue leyendo y blanquea tus dientes con estos 4 remedios naturales que te presentamos a continuación y que podrás realizar sin ocupar mucho tiempo, dinero y dentro de tu rutina diaria.

Blanquea tus dientes con estos 4 remedios naturales

Las recetas a base de ingredientes naturales suelen usarse como complemento o suplente de tu dentífrico habitual, para contribuir a brindar una mayor protección a tu esmalte, a la vez que se corrigen las manchas a través del tiempo en el que lo usas.

a) Cepillado con fresas:

Un truco realizado por los actores y actrices de Hollywood previo a sus eventos más importantes y glamorosos, en los que necesitan lucir perfectos y sin ningún tipo de detalle que los afee, esto según han revelado los asesores los que están a cargo de hacerlos lucir lo más maravillosos posibles.

El procedimiento es sumamente sencillo, solo necesitará un par de fresas naturales y un poco de bicarbonato de sodio, unirlos en una mezcla y remojar el cepillo dental en esta y proceder a cepillar los dientes de manera habitual. Es recomendable hacerlo en las mañanas y extenderlo en el tiempo lo más que puedas hacerlo.

b) Enjuague bucal de aceite de coco:

Las propiedades del aceite de coco son ampliamente reconocidas en el ámbito del cuidado de la piel, el cabello e incluso para la preparación de alimentos, sin embargo, este elixir natural también tiene la capacidad de mejorar la salud de tu boca en términos generales.

Ya que contribuye a eliminar el mal aliento, el sarro, disminuir bacterias y por supuesto, a blanquear tus dientes. Solo debes adquirir aceite de coco natural en una tienda de productos naturales, verifica que no contenga ingredientes químicos. Y el procedimiento es muy sencillo, en las mañanas (mejor si lo haces después de cepillar con una mezcla natural), procede a enjuagar tu boca tan como harías con un enjuague bucal comercial y finaliza retirando los restos del aceite con agua tibia.

Eso sí, recuerda no escupir en el lavamanos, hazlo en el envase de basura, ya que una vez que se enfría el aceite, este tiende a congelarse, lo que derivaría en que las tuberías se tranquen.

c) Cepilla con delicadeza:

Quizás creas que cepillar tus dientes con fuerza contribuye a dejarlos más brillantes y limpios, sin embargo esta es una visión errada, ya que cepillar con fuerza solo contribuye a dañar el esmalte de tus dientes. El esmalte es la capa que protege tu dentadura del frío, calor, manchas y otros factores.

Lo que debes hacer es cepillar con delicadeza y fijarte en remover todos los restos de suciedad, pero sin lastimar tus dientes o encías.

d) No cepilles inmediatamente después de comer:

Esta es otra leyenda urbana, muchas personas inmediatamente después de comer corren al tocador a cepillar sus dientes, sin saber que esto lo que produce es daño en la dentadura. Al igual que cuando una persona va a vomitar y se produce un exceso de saliva, esto con la intención de proteger al esmalte y a la dentadura de los ácidos del estómago.

Lo mismo sucede cuando una persona consume comida, por lo que es ideal que espere al menos 30 minutos después de comer para cepillarse. Esto evitará daños en los dientes y amarilleos.