Vivir para ser feliz, no para ser común

Al momento de edificar la vida se suelen repetir patrones marcados por otros, como si esto fuese suficiente para ser inmediatamente felices, sin embargo ¿en realidad es así?

Tanto la presión social como la cultural conducen a creer que la estabilidad está en lo común, y que ésta contribuirá a conseguir el bienestar. Por ello nunca estará de más asistir a una terapia psicológica.

¡Romper el molde y ser feliz!

Estudios diferentes acerca de la felicidad han determinado que codearse con personas positivas,  entusiastas, agradecidas y que efectúan actividades fuera de común, ayudan a contagiarse de ese bienestar sin necesidad de recurrir a una terapia psicológica.

Salir de la cotidianidad transmite una energía especial, permitiendo ver la vida desde una perspectiva más reconfortante y hasta descubrir actividades que se ignoraban.

Atesorar la felicidad como el tesoro más codiciado, debe ser prioridad por lo que se debe evitar maneras erradas de buscarla. Copiar y repetir las metas de otros sin siquiera plantearse la manera en que se ajustarían a la vida propia, puede conducir directo a impactar una vez tras otra contra la frustración.

Vives para ser feliz, un arma de doble filo

Curiosamente el obsesionarse con la felicidad, puede acarrear más infelicidad. Diversos estudios apuntan que la búsqueda constante de cómo ser feliz puede generar angustia. Por lo general sucede cuando aquellos que la buscan, lo hacen pensando en que todo lo que se sugiere efectuar para alcanzarla es apropiado para ellos, y que por ende, debe conducirles hasta esa meta. Asimismo pasa cuando, los primeros pasos no traslucen grandes avances, luego de diseñar una estrategia.

Trabajar para ser genuinos

Más que para ser felices se debe luchar por la genuinidad. Por definición, la gente genuina posee una buena autoestima, lo original es real y lo auténtico es confiable, es por esto que se deja de transitar temporalmente caminos comunes y se trazan algunos propios.

Nadie puede ser feliz viviendo la vida de otros. Cada individuo cuenta con características particulares y una visión especifica de la vida.

El estudio publicado en el Journal of Counseling Psychology, en el 2008 donde investigadores en el Reino Unido exploraron que las personalidades auténticas mantienen niveles más elevados  de autoestima y bienestar. No solo dedican tiempo a reflexionar acerca de su perspectiva de la vida y las experiencias les generan felicidad, sino que también lo comparten con los demás.

Si se quieres ser feliz, se debe ser poco común

El profesor en la Universidad de Harvard y experto en Psicología Positiva, doctor Tal Ben-Shahar asevera que la alegría es algo que se puede aprender de la mima manera en que se instruye para nadar o  jugar al futbol: mediante técnica y práctica.

Entre sus principales consejos para sentirse feliz se evidencian claves poco comunes para lograr el bienestar.

Uno de los más importantes es celebrar los fracasos. Es limitado el número de personas que celebran esto, por el contrario suelen abatirse cuando fallan en algo. Este doctor propone que tras aceptar las emociones negativas se conseguirá abrirse a disfrutar de la positividad y la alegría. Así, el no saber perdonarse se conecta con la presencia de trastornos asociados a la depresión, ansiedad y baja autoestima. Lo que claramente te  referirá a una urgente terapia psicológica.

¡El error más común!

Otro hecho que aleja de la felicidad se refiere a la confusión entre bienestar y dinero. La mayoría quiere lo primero, pero empeñan su tiempo por lo segundo, sin saber que la felicidad depende del estado mental, no de la cuenta bancaria.